sábado, 21 de noviembre de 2009

CAUSAS DE LAS PARAFILIAS

Sabias que no se han establecido causas demostradas de parafilias, pero ellas derivan de la atmósfera familiar y social enferma en que se desarrolla el ser humano desde niño.
El mal manejo por parte de los padres de la ingenua curiosidad sexual infantil y de los juegos sexuales de los mismos, tratados con represión enfermiza, evasiones, racionalizaciones y prohibiciones estrictas, cierra el camino a un desarrollo sexual normal, e inclina al niño a manifestaciones parafílicas.
Un hecho interesante es que los parafílicos provienen de familias en que no se han dado otros casos de sexualidad parafílica. Es decir, no se hereda. Tampoco se aprende por imitación, sino por represiones irracionales que cierran caminos normales y abren otros variantes anómalos, extravagantes, elegidos entre el rico y variado repertorio de nuestro capital originario infantil. Enfrentar la sexualidad con inteligencia, amplitud, apertura y naturalidad, previene las parafilias.

Psicodinámica
Freud especulaba que la energía sexual está presente desde el nacimiento en forma desorganizada y se caracteriza por la satisfacción de las fuentes no genitales. Como es el mamar, comer, defecar, embarrarse y posteriormente mirar y exhibirse.
La mayoría de las parafilias son llevadas a cabo por varones, no quedando exentas las mujeres pero en menor número, también se dice que hasta el 78 % de los casos hay alteraciones neurologicas en diferentes grados.
Las parafilias han existido siempre desde que se tiene historia. Pero han surgido otras o sea han ido trasformando debido a los cambios que hay en las sociedades, así encontramos que cuando apareció el teléfono surgió una nueva parafilia, escatología telefónica que es el realizar llamadas obscenas, lo mismo sucede con la computadora y otros medios.
Por otra parte las relaciones sexuales con animales son prácticas realizadas como un inicio de la vida sexual en personas del campo, y no son consideradas como algo malo, en cambio en personas que viven en las ciudades, esta actividad puede considerarse como una enfermedad mental. Se han tipificado 138 parafilias, y cada vez hay más.